Diario de dos voluntarios españoles en Granada, Nicaragua

martes, 31 de agosto de 2010

Laguna de Apoio

Hacia el norte de Granada, a menos de 0.30 € de distancia, se encuentra la Laguna de Apoyo o de Apoyeque. Apoyeque significa ’’Agua salada ’’ en Náhuatl.

Esta soprendente laguna se encuentra en el cráter, aún ligeramente activo, del volcán Apoyeque, uno de los 16 que forman la amenazadora hilera de volcanes que rodea Managua. 

Con una superficie de 2.5 km², es agradable meter el pie y notar que el agua está calentita, gracias a que las emisiones de gas del volcán la mantienen a unos 28° C.

Hasta ahí fuimos en plan dominguero Albertus, Leonel, el Chele y nosotros, a darnos un bañito y hacer el tonto con kayaks y flotadores gigantes en un albergue llamado Monkey Hut. Aviso a próximos visitantes de la Laguna: este lugar, a pesar de cobrarte por pasar el día, es uno de los pocos donde se puede disfrutar plenamente del lago, ya que cuenta con jardin y hamacas, una terraza con vistas espectaculares y todo tipo de juguetes acuáticos.

Reflejo
Vista desde Monkey Hut
Ventilando el ala
Alberto, Leo y el Chele

viernes, 27 de agosto de 2010

Una chabola en Nicaragua

Nunca he entrado en una chabola en España. Allí nunca es buena idea acercarse por ese tipo de poblados.

En Granada, entramos en ellas a diario, sea para comer o para dar clase a los niños por las tardes. Es una sensación extraña, pues desde el primer día nos hemos sentido totalmente a gusto caminando por las comunidades. Aunque también es cierto que en Nicaragua más de la mitad de la población está concentrada en este tipo de asentamientos y en España es un caso bien distinto.

Los niños a los que damos clase no conocen otro tipo de casa. Para ellos es lo más normal del mundo vivir en una caja hecha con cuatro o cinco paneles de uralita y algunos tablones de madera, no tener agua corriente y tener que ir a la casa del vecino a "pupusar" (cagar) porque él tiene un pozo en el patio.

Todos los días van a uno de los varios grifos que hay a lo largo de la calle embarrada, para llenar algunos cubos de agua y así tener para el aseo, la cocina y para beber. Claro que aquí el agua se corta cuando se va la luz, y la luz se corta cuando hay tormenta. Y eso aquí pasa cada dos días por lo menos.

Su cocina suele ser una pila de piedras o un barril de aceite en la que queman algunos maderos. Como normalmente esta cocina está dentro de la casa, la humareda que se forma es bastante importante y se hace difícil aguantar mucho rato dentro. Sobre el fuego ponen el puchero en el que hierven arroz o cuecen frijoles, para comer una o dos veces al día. Y eso si hay agua, porque si no, no hay con qué hervir y comen galletas o pan. En la mayoría de las casas, la madre trabaja vendiendo en el mercado o en la calle y el padre está tirado en el la cama descansando de no hacer nada (si es que en la casa hay un padre). Por tanto, suelen ser los propios niños los que se preparan la comida.

Como cama, cuentan con dos o tres colchones, dependiendo del tamaño de la casa y de la familia, y ahí duermen todos juntos. De ahí que si uno de los niños está enfermo, todos los hermanos falten a la escuela, porque es probable que se hayan contagiado durante la noche. Esto pasa prácticamente a diario durante esta época, pues las lluvias son torrenciales y el agua se cuela sin dificultad por las rendijas de los paneles del techo.

No conocen la papelera, para ellos es directamente el montón de porquería que hay detrás de cada casa, que periódicamente se quema para que haya sitio para más. Todos los días se huele en alguna casa el humo de plástico y papel quemado.

Sin embargo, para ellos la vida es así. No han visto nada mejor y por tanto son felices y no dejan de sonreír. Cada día se ponen su camisa más blanca y su pantalón más limpio para ir a la escuela, y nos reciben orgullosos cuando vamos a su casa por las tardes. "¿Profe, le gusta cómo quedó mi casa? La pintó mi papá hace una semana".

El patio comunitario
La calle principal de San Ignacio
Frente a su casa - tienda

jueves, 26 de agosto de 2010

Adiós, ¡nunca le extrañaré!

Esta semana los niños de Elba Zamora se han despedido de Ágata que ha trabajado en la escuelita por 6 semanas. Compró una piñata, que en Nicaragua son muy típicas, la rellenó de cositas que había traído de España y los niños disfrutaron de un día de comunidad muy especial. Estaban felices con los caramelos y jueguecitos pero sólo había dos camisetas, así que a Leo, el mejor ayudante que tiene la Esperanza de Granada, se le ocurrió hacer un concurso de baile, y la pareja que mejor bailase bachata se llevaría las camisetas. No os imaginais qué ritmo tienen, se buscan una pareja y sin remilgos, a bailar! Elegir a los ganadores no fue fácil,  me encantó verles bailar! Son increibles!

"Ágata, vuelva a visitarnos, aunque cuando vuelva seremos mayores"

Ágata eligiendo piñata
Antes de que se liasen a palos con el payasete
Atentos a ver si cae algo
Génesis disfrazada de piñata
Concurso de baile
Hasta siempre

lunes, 23 de agosto de 2010

A todos los que escribísteis comentarios...

...hoy hemos descubierto que Google permite moderar (o censurar) los comentarios y que por tanto todos estaban pendientes de que los revisáramos. Ahora que lo sabemos, ¡no os cortéis y escribid!

Besos y abrazos,

Alicia y David

La furia juega al fútbol

 A todos los niños les gusta el fútbol, pero los niños de Granada se dejan la piel o mejor dicho los pies todas las semanas por ganar. Cada semana, las escuelas en lugar de hacer comunidad hacen "práctica" o entrenamiento bajo el sol sofocante de las dos de la tarde.

 Los niños de Elba Zamora entrenan en un campo cerca de sus casas, donde pastan las vacas. Algunos van descalzos, otros con chinelas (chanclas) o con zapatones. Los balones se desinflan, cada dos por tres hay que sortear charcos de lodo o moñigas de vaca y los pies se llenan de espinas, pero disfrutan al máximo del juego. Desde que llegamos las voluntarias el lunes a la escuelita los niños te preguntan qué día se va a hacer la práctica. Durante una hora mínimo entrenan en estas condiciones y no recuerdo ver a nadie estar más motivado o disfrutar más que a ellos. 

 Los martes o jueves son los partidos. Los varones juegan contra una de las escuelas y después las mujeres frente a otra. Los partidos se juegan en una cancha de hormigón y aunque se donaron a La Esperanza Granada un buen número de zapatillas de deporte para que los niños jugasen al fútbol, algunos juegan descalzos o con chinelas. He visto desde parar balones a Gato, un niño de 8 años que medirá un poco más de un metro hasta regatear a un niño descalzo a varios contrincantes con zapatos de vestir. A mi el fútbol me da exactamente igual, pero me han transmitido su ilusión y estoy deseando, igual que ellos, que llegue el día del partido y verles jugar.

 Mañana martes juega La Furia de Elba Zamora frente al colegio San Ignacio y La Epifanía. Ágata y yo hemos ayudado a los niños a crear pancartas con una sábana rota y rotuladores que mañana lucirán en la cancha para ver a La Furia ganar.

En la práctica (entrenamiento)
El partido
La Furia al completo
Los varones de la Furia
Haciendo la pancartas
"Rá-Rá-Rá Elba Zamora Ganará"
Nuestro medio de transporte para ir a la cancha

domingo, 22 de agosto de 2010

Detalles de Granada

Algunas fotos de Granada y alrededores

La biblioteca "Puedo leer"
Reparación de vehículos de dos ruedas
Alambre espinado para colgar la ropa
Próxima estación: Empalme
Cuajada, quesillo, frescoooo
Niña durmiendo en un carrito de reparto de pintura
El volcán Mombacho, visto desde al lado de casa
Barbero tradicional
La catedral de Granada, desde el campanario de La Merced
She likes trouble
Patio típico colonial

sábado, 21 de agosto de 2010

El Gran Bernardo

 En la Navidad del 2007, yo (David) estuve en Granada. Y de ahí que hayamos decido venir aquí, porque en su momento me enamoró.

 Una de las razones por las que recuerdo con mucho cariño esta ciudad es uno de los personajes más entrañables que haya conocido nunca: Don Bernardo. Así le definimos en el blog de nuestro viaje anterior:

"(...) hasta el Hospedaje Cocibolca, donde un señor de acento no sólo español sino que además soriano nos lanzó un "Hombre, !españoles!" que nos hizo mirarnos, sonreír y pensar "Este hombre va a ser muy interesante"...Viajero empedernido, no había vuelto a España en 50 años pero conocía de memoria todos los pueblos, aldeas y gentilicios desde Tijuana hasta la Tierra de Fuego, qué memoria la de ese hombre. Nos forzó a prometerle que visitaríamos cuatro destinos: Bocas del Toro en Panamá, Buga en Colombia, Trujillo y Nazca en Perú. Prometido queda."

...y así hicimos durante el comienzo de 2008.

 Y al volver en 2010, cuál sería nuestra sorpresa al descubrir que Don Bernardo aún vive aquí. Y aún esgrime la excusa de esperar a poder irse a vivir (o mejor dicho, a morir) a Colombia. Y siempre quedan 2 semanas, le preguntes cuando le preguntes. Pero sigue defendiendo a capa y espada la historia de España, sus célebres pintores y la falta de respeto que los gringos nos tienen. Todo perfectamente detallado con fechas, lugares y protagonistas. Nada ha cambiado. La misma guayabera, las mismas manchas de pintura en la panza, la misma gorra y el mismo horario estricto. Esperamos poder subir un video de una de sus batallitas pronto.

 ¡Ah! Y nos ha regalado otra herradura.

Diciembre de 2007: con Don Bernardo, Roque, Paul y nuestros amigos colombianos
En su paseo por la plaza le volvimos a descubrir
Escuchando con atención las batallitas del Abuelo Cebolleta
Nueva herradura. Edición limitada: pintada la noche de la final del Mundial de Fútbol, Sudáfrica 2010

miércoles, 18 de agosto de 2010

Más del paraiso y la vuelta de Corn Island


El avión de ida

Molino de viento

El trono del rey y la reina del paraíso
Pensando en el presente
Mala vida
Detalle decorativo: Vidriera hecha de botellas de ron rellenas de detergente

Puesta de sol
Tarejta de embarque con "La Costeña"
El avión de vuelta...
El piloto era un tipo relajado
¿Acojonaos?
Vista desde la avioneta

martes, 17 de agosto de 2010

Fin de semana en Little Corn Island (Islas del Maiz)


 Nuestra segunda excursión en Nicaragua ha sido a Corn Islands. A una hora aproximadamente en avión desde Managua se sitúan estas islas paradisíacas en el mar Caribe, y donde el idioma principal es el inglés, aunque también hablan español y patois. Volvimos a repetir grupo: los alicantinos (2xLuis y Alba) y se unieron las pamplonicas que viven con nosotros en la casa (Bea y Elena). Preferimos quedarnos en Little Corn Island, que es la más salvaje de las dos, y a la que llegas tras unos 45 min en panga (patera).

 Para nuestro finde de relax escogimos un hotelito eco-friendly (Little Corn Island Beach and Bungalows) con "casitas" a pie de playa, limpio y bonito. El sábado por la mañana hicimos snorkel por los corales, vimos tiburones, manta-rayas, langostas y barracudas así como distintos peces de colores. Hay un fondo marino precioso en esta islita. Todos acabamos con las espaldas y los muslámenes quemados. Ah, y los mosquitos nos comieron vivos, a pesar de llevar varias capas de repelente.

 Con los alcantinos uno no puede estar mucho tiempo quieto, así que decidimos dar un paseo por la isla. El principal objetivo era reservar una mesa en el restaurante Ensueños, que por lo visto es el mejor de la isla. Después sufrir trepando por un pequeño barranco llegamos a un sitio de "ensueño": suelo cubierto de césped, cabañas de madera con botellas de colores a modo de tragaluces, bancos  de madera y piedra...un lugar mágico. Nos recibió una pareja de catalanes encargados de cuidar el hotel temporalmente. Desde el principio todos conectamos muy bien con ellos: Leo nos enseñó a andar por la cuerda floja y después de una tarde muy divertida acabamos quedando para comer con ellos al dia siguiente. Lo cierto es que, pensando que habiamos pasado la tarde en Ensueños, realmente nos habíamos quedado a mitad de camino. Estábamos en Derek´s Place.

Al día siguiente, algunos bucearon y nosotros nos quedamos fuera por no apuntarnos a tiempo. Y nos dimos un pirulo tropical por las entrañas de la isla. Un paseo abrasador nos llevó a unas playas vírgenes maravillosas. Por fin solos! jeje

 Y luego comimos y bebimos, nos balanceamos en las hamacas y disfrutamos del espectacular lugar en el que Leo y Alba, los viajeros catalanes, estaban viviendo.

Aquí es donde vienen los de "La Isla de los Famosos"...pero a sufrir
Bienvenida tropical
Nuestra casita, Gilligan

El mejor sitio para desayunar

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Alrededor de la hoguera

En la cuerda floja

Locales

El estrés de la vida en el Caribe

Amarillo / Yellow

Detalle decorativo